Desde una gran composición de tubos de cristal sobre la barra hasta los apliques que acompañan el descanso en las habitaciones, la iluminación del Radisson Blu Das Triest Hotel, Vienna combina piezas de distintas escalas con una misma intención: dar carácter a cada ambiente.
En DAJOR desarrollamos gran parte de la iluminación decorativa del hotel, tanto en zonas comunes como en habitaciones. Un proyecto que reúne cristal, pantallas textiles y acabados metálicos en espacios donde conviven colores intensos, materiales nobles y referencias clásicas.
La pieza más destacada del proyecto se encuentra sobre la barra de cócteles: una lámpara de gran formato compuesta por tubos de cristal, organizada en varios niveles.
Su desarrollo horizontal acompaña la longitud de la barra, mientras la disposición escalonada aporta profundidad y presencia al conjunto. La repetición de los tubos crea un ritmo visual que cambia según el punto de vista, con transparencias y reflejos que enriquecen el espacio.
Es una luminaria concebida para tener protagonismo. Suspendida sobre la barra, establece un punto de referencia dentro del bar y dialoga con las superficies de piedra, la madera y los detalles metálicos.
Alrededor de esa pieza central, la iluminación se distribuye mediante múltiples puntos de luz. Apliques, lámparas de mesa y otras luminarias decorativas permiten diferenciar las zonas de paso, los rincones de conversación y los espacios de estancia.
Los apliques de pared con tulipas de cristal aportan luz ambiental y destacan sobre los paños de color y las molduras. Su disposición vertical contrasta con las líneas horizontales del mobiliario y de la gran lámpara del bar.
Las lámparas de mesa con pantalla textil, entre ellas piezas disponibles en Luz Vintage, acercan la luz a la escala del huésped. Junto a ellas, las bases cerámicas en diferentes tonos introducen textura y color, reforzando el carácter acogedor de las zonas comunes.
En la recepción, las luminarias mantienen la continuidad visual con el hall y el bar. Las pantallas claras destacan sobre el mobiliario y los fondos oscuros, creando puntos de luz que acompañan la llegada al hotel.
La iluminación combina así su función práctica con una presencia decorativa reconocible. Cada pieza contribuye a conectar los espacios, sin necesidad de repetir una única solución en todas las zonas.
En el restaurante, una de las luminarias más singulares adopta una composición sinuosa, de inspiración orgánica, que enlaza varias tulipas de cristal rayado.
La estructura dibuja una sucesión de curvas sobre la zona de bufé. Las tulipas repiten una misma forma, mientras la línea ondulante que las une aporta movimiento al conjunto y acompaña el desarrollo longitudinal del mostrador.
El relieve del cristal añade textura y matices a la luz. Una pieza que combina la claridad del vidrio con una silueta marcada, visible desde distintos puntos del comedor.
La composición del restaurante se completa con plafones tipo sol en acabado latón envejecido. Su contorno ornamental introduce una referencia clásica y contrasta con las líneas más depuradas del espacio.
Distribuidos a lo largo del techo, estos plafones aportan continuidad a la zona de mesas. El acabado metálico suma un acento cálido junto a la madera, los tapizados y las superficies claras del comedor.
En las habitaciones, la propuesta utiliza apliques de pared junto a las mesitas de noche, liberando la superficie de apoyo y acercando la iluminación al lugar donde se necesita.
Las piezas combinan estructura de latón y tulipas de cristal fumé. El contraste entre el metal y el vidrio aporta detalle a la zona del cabecero, con una presencia más recogida que la de las luminarias de los espacios comunes.
Esta solución integra la luz en la composición de la habitación y acompaña una atmósfera pensada para el descanso.
La iluminación del Radisson Blu Das Triest Hotel, Vienna se construye a partir de piezas diferentes que comparten una misma atención a los materiales, las proporciones y el ambiente.
El cristal adquiere una presencia monumental sobre el bar, las pantallas textiles acercan la luz a los rincones de estancia y los apliques resuelven la iluminación junto a la cama. Cada formato responde a un uso y aporta su propio carácter al conjunto.
En DAJOR desarrollamos iluminación decorativa para hoteles donde cada espacio requiere una solución propia, manteniendo la coherencia del proyecto desde las zonas comunes hasta las habitaciones.
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