No, no es un mercado. Aunque el nombre despiste. Mercado Central es una taberna cevichería con identidad propia, y eso cambia completamente las reglas del juego. Aquí la iluminación no tenía que integrarse en un entorno caótico, sino construir una atmósfera coherente, cálida y funcional desde cero.
De la mano de Inda Studio, el objetivo era claro: diseñar una iluminación que acompañara el concepto gastronómico sin caer en clichés “marineros” ni en soluciones decorativas sin recorrido técnico. Aquí la clave fue trabajar la iluminación como parte del proyecto de interiorismo, no como un añadido final.
Cada una con una función clara dentro del conjunto:
Los apliques con plato metálico en latón y bombilla vista se colocaron en paramentos verticales para construir la base lumínica del espacio. Estos aportan luz ambiental uniforme sin necesidad de grandes intensidades.
El latón, además de su valor estético, actúa como superficie reflectante cálida, ayudando a distribuir la luz de forma más suave.
Las lámparas de bola suspendidas con cuerda de imitación piel se utilizaron para iluminar puntos concretos: mesas y zonas de estancia.
Función técnica:
El sistema de suspensión aporta flexibilidad en instalación y evita soluciones rígidas en un espacio donde todo debía sentirse natural.
La zona de acceso y barra se resolvió con la lámpara Sherezade, fabricada en chapa perforada. Un modelo estándar de nuestra tienda online luz vintage. Qué la hace relevante:
En proyectos como Mercado Central, la diferencia no está en las luminarias en sí, sino en cómo se combinan.
Porque iluminar bien no es poner más puntos de luz. Es saber dónde, cómo y para qué.
Si tienes un proyecto entre manos y quieres que la iluminación juegue en el mismo equipo que el diseño (y no en contra), hablamos.