Hay lámparas que llaman la atención por su tamaño y otras por los detalles que descubrimos al acercarnos. Violante reúne ambas cualidades: una composición de dos metros y medio de longitud en la que cada pantalla aporta su propia forma, su tono y la textura del mimbre.
Para este proyecto en una vivienda particular de diseño en los Alpes suizos, nuestra aportación se centra en esta luminaria de suspensión horizontal. Una pieza con presencia escultórica que combina fibras naturales, metal oscurecido y una línea de luz que atraviesa el conjunto.
La personalidad de Violante nace de su disposición. Las pantallas se suceden a lo largo de un eje horizontal, alternando volúmenes redondeados y acampanados, distintas orientaciones y tonos de mimbre claros y oscuros.
Esa combinación crea un ritmo visual que cambia según el punto desde el que se observa. De frente, destaca la silueta alargada de la lámpara. Al acercarnos, aparecen los cruces del tejido, los bordes y la profundidad de cada pantalla.
El resultado es una luminaria que conserva el carácter de la cestería y lo lleva a una composición contemporánea.
El mimbre es el protagonista visual de Violante. Su trama abierta permite apreciar tanto el tejido como la estructura que lo sostiene, dando ligereza visual a una pieza de gran tamaño.
Los diferentes tonos de las pantallas enriquecen el conjunto sin recurrir a colores ajenos al material. Las fibras más claras se alternan con otras de tonalidad más intensa, creando contrastes que se perciben también con la lámpara apagada.
El metal oscurecido introduce una línea más sobria y definida. Su presencia equilibra las formas del mimbre y da continuidad a toda la composición.
Al encenderse, Violante revela otro de sus rasgos más reconocibles: el tubo luminoso que recorre horizontalmente la pieza y permanece visible a través del tejido.
La luz destaca los entramados y acentúa las diferencias entre las pantallas. Los huecos, las superposiciones y los cambios de volumen forman parte de su expresión decorativa.
La luminaria incorpora iluminación LED a 24 V, con una potencia total de 40 W. La tecnología queda integrada en una pieza donde la textura y la forma mantienen el protagonismo.
Violante mide 250 cm de largo y alcanza un diámetro máximo de 50 cm, con un tubo de 6 cm de diámetro. Su desarrollo horizontal la convierte en una opción especialmente interesante para acompañar mesas largas y espacios que admitan una luminaria de marcada presencia.
La altura de suspensión se define para cada proyecto, un aspecto esencial para relacionar la lámpara con el techo, el mobiliario y las perspectivas del espacio.
En una vivienda de diseño, estas proporciones permiten que la iluminación participe en la composición del interior y tenga una identidad propia.
Las imágenes de las pantallas antes del montaje permiten apreciar lo que después se integra en la luminaria: los aros que definen cada volumen, los cruces de las fibras y los refuerzos interiores.
Es en esos detalles donde se entiende el carácter de Violante. La pieza final reúne elementos diferentes en una misma estructura, manteniendo visible la particularidad de cada uno.
Este proyecto en los Alpes suizos muestra las posibilidades de una lámpara de gran formato dentro de una vivienda particular. Violante combina la cercanía visual del mimbre con una composición de líneas contemporáneas, capaz de aportar carácter tanto encendida como apagada.
En DAJOR trabajamos la iluminación como parte de la decoración: atendiendo a la escala, los materiales y la relación de cada luminaria con el espacio.
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