Hay proyectos donde la iluminación acompaña el espacio. Y luego están los proyectos donde la iluminación se convierte directamente en la experiencia.
Eso es exactamente lo que ocurrió en este proyecto desarrollado para XTONE, donde desde el estudio nos plantearon un reto muy concreto: diseñar una luminaria a medida capaz de convertirse en el alma de un nuevo espacio expositivo en sus instalaciones de Vila-real.
La idea inicial era potente: recrear un lobby inspirado en un jardín zen japonés utilizando superficies porcelánicas, vegetación y formas orgánicas. Un espacio pensado para transmitir calma, armonía y sofisticación desde el primer paso.
Y claro… cuando te dicen que la iluminación debe ser la protagonista absoluta sin romper la serenidad del conjunto, sabes que el proyecto no va precisamente de “poner una lámpara bonita”.
Desde el primer momento entendimos que este proyecto necesitaba alejarse de cualquier solución convencional. El espacio pedía ligereza visual, movimiento orgánico y una iluminación capaz de convivir con la arquitectura sin imponerse de forma agresiva.
La inspiración provenía claramente del lenguaje japonés:
A partir de esa idea, en Dajor desarrollamos una propuesta de luminaria suspendida concebida casi como una escultura flotante.
Para reforzar esa estética natural y orgánica, apostamos por piezas de cristal artesanal con formas irregulares, alejándonos deliberadamente de geometrías excesivamente simétricas o repetitivas.
El objetivo era generar una composición viva, ligera y cambiante según el punto de vista del visitante.
Diseñamos una instalación suspendida formada por múltiples piezas flotantes que parecen desplazarse en el aire sobre el espacio, generando un efecto etéreo y muy visual. La luminaria no solo ilumina: acompaña el recorrido, crea profundidad y transforma completamente la percepción del lobby.
Y sí, conseguir que algo parezca improvisado suele requerir muchísimo trabajo detrás.
Uno de los puntos más importantes del proyecto fue evitar que la composición resultara artificial o demasiado estructurada.
Para ello, desarrollamos entre 7 y 8 moldes distintos que permitieron fabricar piezas de diferentes tamaños, proporciones y estructuras. Estas piezas se combinan, giran y repiten estratégicamente para generar un ritmo visual dinámico donde prácticamente no se percibe repetición.
Ese trabajo de composición fue clave para conseguir que la luminaria tuviera una apariencia natural y fluida, muy alineada con el concepto zen del espacio.
El resultado final transmite exactamente lo que buscábamos:
En cuanto a la iluminación, optamos por una solución técnica aparentemente sencilla, pero muy estudiada.
Se utilizaron focos de alta calidad con luz dirigida, pensados específicamente para:
Aquí la luz no invade el espacio. Lo acompaña.
La combinación entre iluminación indirecta, reflejos sobre el cristal y las formas orgánicas suspendidas genera una atmósfera inmersiva y muy sensorial, donde arquitectura, interiorismo e iluminación funcionan como un único lenguaje.
El proyecto desarrollado para XTONE es un ejemplo de cómo una luminaria a medida puede convertirse en mucho más que un elemento funcional.
Cuando iluminación, materiales e interiorismo trabajan desde una misma idea, el resultado deja de ser decoración para convertirse en experiencia.
En Dajor diseñamos y fabricamos iluminación a medida para proyectos contract, hospitality, retail e interiorismo que necesitan piezas capaces de integrarse de verdad con la arquitectura y aportar identidad propia.
Porque hay veces en las que una lámpara ilumina.
Y otras en las que directamente transforma el espacio entero.